viernes, 26 de febrero de 2010

No sé lo que quiero, pero lo quiero ya


Tengo este virus. "No sé lo quiero; pero lo quiero ya", es el nombre de la enfermedad que genera. Creo que ese virus es difícil de matar, porque es sencillamente indetectable. Es como un vació, de materia, de sentimientos, de todo... no se sabe bien (ya dije que los microscopios no le ven). Es más, ataca de manera diferente a cada una de sus víctimas.
Los síntomas: son la ansiedad, los cambios de humor (el fastidio), la angustia oral.
Las causas: No tengo idea.
Mis teorías acerca de las causas: Hormonas locas; sentimientos no identificados (aún durmiendo en el inconsciente o reprimidos, los dos valen); necesidad de afecto; vacío interior.
La cura:???
Mis teorías acerca de la cura: bucear dentro de uno mismo y encontrar a Dios y al amor. Si si si.... sonará cursi, cache o como lo quieras llamar, pero esto sin amor no se cura. Epa! Encontré una cosa acerca de la cuál tengo certeza cuando hablo de este virus!
Por lo demás... no sé
No sé lo que quiero, pero lo quiero ya.

lunes, 22 de febrero de 2010

12 años en 2 horas


La semana pasada almorcé con Lucas, un compañero de la universidad. No eramos del mismo grupo de amigos, pero nos teníamos un cariño especial.
De él recuerdo que, en plena clase de filosofía, disfrutaba de batir mi pelo hasta que luzca como el de Tina Turner. Sus regalos también eran particulares: debido a mi tamaño, me regalaba solamente cosas "chiquitas". Siempre me llamó "Coty", en vez de Connie, y me sonó natural. No sé qué teníamos en común, además de la universidad, pero Lucas siempre me cayó muy bien y siempre sentí que él es muy buena persona.
Nos vimos 12 años después. Yo iba nerviosa por todo ese tiempo sin encuentros y también recordando lo distinto que éramos Lucas y yo. Pese a eso, fue muy lindo y me sentí muy cómoda... y no solamente porque al vernos nos dijimos -muy honestamente- "¡Estás Igual!" (sí, obvio que eso me hizo sentir bien).
Hablamos de su marido y de "E" y de cómo llegamos a estar juntos. Nos pusimos al día con nuestros sentimientos, nuestros rollos, comentamos acerca de los amigos importantes de cada uno, de nuestros perros y... fue tan fácil! Al tratar de resumir 12 años en dos horas, descubrí que sobre cosas centrales en nuestras vidas, como por ejemplo pareja y mascotas, tenemos una forma parecida de ver y de vivir.
Además de la satisfacción de un buen rato con un amigo, durante el almuerzo con Lucas me gustó muchísimo convencerme de que las cosas que importan son "atemporales" y superan todo. Esas cosas son los afectos. 2 hs en una vida sí permiten zanjar 12 años transcurridos y las diferencias, si uno enfoca en lo que sí importa, en lo que verdaderamente hace y une a las personas.

jueves, 18 de febrero de 2010

viernes, 12 de febrero de 2010

Imposible de saber

Ayer me quedé con el sabor amargo de otro de mis dilemas. ¿Estoy actuando o sintiendo como creo correcto? Todavía hoy, a pesar de un comienzo reflexivo de la mañana, me resulta imposible resolverlo. Quizás escribir me ayude.
Trabajo en una ONG que ayuda a gente en severa necesidad. Mi trabajo consiste en asegurar recursos para llegar a estas personas y darles la oportunidad de mejorar sus condiciones de vida. El terrible terremoto del mes pasado en Haití, está haciendo que una porción grande de recursos, que vendrían a hacer posible nuestro trabajo, cambien de destino y vayan a Haití. Nuestra organización lo está sintiendo y mucho. Lo entendemos, pero lo sufrimos y el alcance de nuestros programas se verá muy limitado. Nosotros mismos dedicamos esfuerzo y dinero a Haití, pero estoy sintiéndome muy desanimada al notar que muchos donantes (organizaciones, empresas o personas)que re asignan sus recursos de Argentina (u otro país) para Haití, están respondiendo a una tendencia. Digo "tendencia", con todo lo que eso implica: moda; figurar; es lo que se "ve" que es correcto hacer ahora, etc.
¿Debo sentirme culpable de que moleste que se vayan estos recursos a Haití? ¿Está bien que sienta que debemos recordar al mundo todas las necesidades y emergencias de todos los días que no tienen cámaras y que permanecen escondidas, olvidadas, ignoradas? ¿Sabían que unos días después del terremoto hubo un pequeño desastre en La Paz, Bolivia? ¿Sabían que desde hace una semana hay miles de evacuados en el Litoral Argentino por la crecida del Paraná? ¿Sabían que Haití ya era un desastre? ¿Cuántas personas mueren por día de hambre, enfermedades y causas evitables sin que haya ningún desastre?
Por favor, donemos dinero para Haití (no me malentiendan), pero que el dar a los que necesitan se convierta en una sana costumbre y deje de ser un acto aislado, que responde a grandes desastres y a sus consecuentes fenómenos mediáticos.
Soy una convencida de que, la "torta" de la generosidad, debería agrandarse frente a los desastres como el de Haití; y no simplemente cortarse en pedazos que se repartirán de diferente manera.
Ya escribí y persiste, mi sensación de que es imposible saber si estoy siendo egoísta, insensible y poco generosa con mis sentimientos y mis percepciones. Me siento mal de estar cuestionando, de algún modo, el acto de dar.
Bien. Acepto el dilema. Decidí que mejor dejo de dar vueltas con eso y me dejo llenar el corazón con la generosidad de aquellos que decidieron dar más, en lugar de re asignar. Aquellos que hicieron el esfuerzo adicional. Aquellos que dan, no lo que les sobra, sino lo que pueden... y lo hacen con alegría. Son, en general, los donantes chicos, de corazones grandes. Son ellos, los que me dan la esperanza que me lleva todos los días a la oficina. Son ellos, los que hacen los pequeños gestos, que cambiarán el mundo.

martes, 9 de febrero de 2010

Tiempo y Silencio


Hoy es un día de esos que uno querría evitar. Varios de mis compañeros hoy perderán su trabajo. Participé de esta decisión y siento que es correcto lo que hacemos. No siento culpa. Claro que humanamente me cuesta, y mucho. Pienso en mis compañeros, me apena más de lo que las palabras pueden explicar.
Hace dos semanas que vengo masticando esta realidad. Me moviliza y dispara cosas y cuestiones que, a partir de esto, se están gestando en mi interior. Ni idea qué! Siempre Dios se ha encargado de cambiar los grandes planes que he hecho y de sorprenderme con eventos que cambian el curso de mi vida. También, sé que lo ha hecho sin quitarme el timón y que soy responsable del resultado final.
Hoy siento que estoy en el lugar que tengo que estar (Ya llegaremos a cómo llegué a tener este tipo de trabajo y a estar casada con "E".). Al mismo tiempo, intuyo que puede estar por llegar el momento de un cambio grande. Necesito tiempo y silencio para re encontrarme con las esencias y mirar la vida de hoy, a la luz de las cosas que son centrales para mi. Así sabré si tengo que entender que esto que hoy me moviliza, tiene que convertirse en una "movida".
El fin de semana pasado, pude disfrutar de relax y silencio para re encontrarme con "E", en uno de los lugares más lindos que conozco. Cuento con "E". Con la tranquilidad que eso me da, ahora emprendo la búsqueda del silencio y el espacio para "volver" a lo demás. Allá voy, que Dios me guíe y que yo me deje llevar.

viernes, 5 de febrero de 2010

Especial la Procesión va por Dentro...


"y... romper un diente sano es complicado" me dijo, algo incrédulo y con un tono que me hizo sentir ESPECIAL. Estoy hablando del dentista. El dentista está hablando de que, por el stress, aprieto los dientes y, a pesar de dormir con una cosa llamada "mio relajante" rompí una muela sana y la de al lado. Estoy frustrada. Nunca tuve caries, ni usé aparatos, ni tuve problemas en los dientes. Me da bronca haber metido a mi boca en problemas, por un stress del que no soy del todo consciente. Todos tenemos problemas en el trabajo, todos tenemos cosas en la vida personal, pero en general me considero bastante afortunada. Fui bendecida con una familia y un trabajo que me gustan, estoy enamoradísima de mi marido, nos llevamos muy bien, y, así y todo, hay algo contra lo que me estoy desquitando haciendo destrozos en mi boca. Todos queremos sentirnos especiales, pero no porque la procesión va por dentro.
PD. La foto parece que sí refleja lo que va por dentro... HORRIBLE!