
Hace un par de días, entre cacerolas, ropa que me sacaba, calabaza y el celular anunciando la llegada de "E", oia la radio. ¿Saben qué? Normalmente, en el contexto de mis llegadas al hogar la radio es un ruido, pero esta vez fue distinto. Un tipo con experiencia y estudios que lo autorizaban, explicó cómo funciona la mente y cómo ésta, por sí misma, cura y genera cambios, entre otras cosas. Lo relató con fundamentos científico, sólido, pero simple. Aprendí de éste multidiplomado Dr., que el sufrimiento genera sustancias adictivas al cerebro, que un pensamiento distinto hace que la mente cambie y todo lo que ésta maneja. A su vez, recordé y aprecié el hecho de que ningùn problema se soluciona con la mente que lo creó.
¡Me quedé tan contenta! Siempre se dice que hay pensar en positivo, tener energía positiva, etc. Por fin lo escuchaba de manera que no sonaba a "charla dulce de la nueva era" y casi que, en lugar de vivirlo como una muletilla, lo entendí ¡Genial! Tengo nueva conciencia del poder de mi herramienta más vieja, el cerebro.
Ahora, una pregunta: ¿Podrè usar esa nueva vieja herramienta para generar cosas en los demàs? ¿Sirve solamente para ayudarme a mi misma? ¿Puedo usar mi mente para curar los agujeritos de los corazones de otros? Tendré que preguntarle a Joe Dispenza. Mientras tanto, sé que Dios es mucho màs poderoso que la mente que El me dio. La pregunta no me tortura ja! Sigo contenta con Esa nueva vieja herramienta.
Encuentren más sobre el doc en www.drjoedispenza.com
PD: voy a escribirle con mi pregunta en serio!



