

Estoy disfrutándolo y no quiero que termine.
Grito con pasión goles y jugadas; me río con las gracias de Maradona; tengo cábala, gorro y bandera; me emociona ver al equipo vibrar con el himno en los segundos previos al "kick off" y se me piantan lagrimones con la publicidad de TyC que dice "Es cultural".
¿Me gusta el futbol? ¿Soy nacionalista? ¿Desde cuando? ¿Es eso?
Definitivamente, me gusta ver a un país con una causa común, a familias, amigos y compañeros de oficina que se unen para compartir algo que los moviliza, un evento que es para todos y no sólo para unos pocos. Me gusta que haya alegrías y entretenimiento gratuitos. También me gusta ver a Argentina ganar y que podamos sorprendernos de que al Diego le vaya bien.
Y claro, gozo de admirar el talento de esos hombres que hacen cosas sobrenaturales con la pelota rebelde de Sudáfrica 2010, pero viven las cosas en las entrañas, bien humanos.
Me engancho leyendo, escuchando los chismes y hasta lo sigo al Sergio Kun Aguero en twitter.
¿Qué es todo eso? ¿Qué me pasa con el mundial?
No hay comentarios:
Publicar un comentario